Tal vez porque esta realidad implica aceptar que la prosperidad precisa de libertad, esfuerzo, incertidumbre, creatividad, competitividad, mérito, colaboración, ausencia de violencia, seguridad jurídica... y ese tipo de cosas que, aunque proporcionan prosperidad, no nos aseguran la misma prosperidad a todos y a la vez, es por esta asimetría que resulta tan frecuente que haya quien prefiera prescindir de todo esto a cambio de que se le dé cierta prosperidad con absoluta seguridad.
Entender que esa renuncia acaba con toda posibilidad de prosperidad alguna, resulta siempre algo dolorosamente empírico.

.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario